El 12 de octubre de 2025 se celebró el 75° aniversario de la llegada de los Legionarios de Cristo a Italia, una presencia que, iniciada en 1950 con el pequeño Colegio Mayor de los Legionarios de Cristo en Roma, ha sabido crecer y consolidarse a lo largo de los años, contribuyendo de manera cada vez más significativa a la vida eclesial y social del país.
Desde los primeros días, los miembros del Instituto, nacido en México en 1941, vivieron con entusiasmo y sacrificio la fundación de su comunidad. En los años siguientes, los Legionarios de Cristo dejaron una huella duradera en la ciudad de Roma, con la creación de la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe y San Felipe Mártir, consagrada en 1958, que aún hoy representa un punto de referencia espiritual y comunitario. La comunidad ha acogido generaciones de seminaristas y sacerdotes, en estrecha conexión con la vida eclesial de la capital y con las diócesis italianas.
El camino de los Legionarios de Cristo en Italia también se ha caracterizado por la expansión territorial y apostólica: desde la fundación del Noviciado y del Seminario Menor en Gozzano, hasta la creación de centros de formación y apostolado en ciudades como Padua, Milán, Florencia, Palermo, Catania y Verona. La presencia educativa se fortaleció con la fundación del Pontificio Ateneo Regina Apostolorum en 1992, de la Universidad Europea de Roma en 2005, y con numerosos programas culturales y formativos, como Ediciones ART y los Círculos Culturales Juan Pablo II.
Paralelamente, la acción apostólica se ha extendido a jóvenes y familias a través del Regnum Christi y sus iniciativas: campamentos de verano, clubes juveniles, actividades deportivas y formativas, además de proyectos para la vida matrimonial como Misterio Grande e iniciativas de recaudación y apoyo social como Lumenia. Hoy, la presencia de los Legionarios de Cristo en Italia incluye siete parroquias, numerosos centros de formación y apostolado, un cuerpo estable de sacerdotes y una comunidad cada vez más arraigada en el tejido eclesial y civil del país.
Este 75° aniversario no celebra solo la duración de una presencia, sino, sobre todo, el compromiso creciente en la formación integral, en la pastoral vocacional y en la acción apostólica, que continúa creciendo con entusiasmo y dedicación al servicio de la Iglesia y de la sociedad italiana.












