El pasado 19 de junio, el P. Carlos Gutiérrez, L.C., director general de los Legionarios de Cristo, participó por primera vez en calidad de gran canciller en la ceremonia de graduación de las facultades de Filosofía y Teología. Tras dirigir unas palabras a la comunidad académica y entregar los diplomas, el P. Carlos celebró la Santa Misa y compartió con los nuevos graduados.
El pasado 19 de junio, el P. Carlos Gutiérrez, L.C., director general de los Legionarios de Cristo y gran canciller del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum, participó por primera vez con este último cargo en un acto académico de la institución. En esta ocasión, presidió la ceremonia de graduación de los alumnos de bachillerato y licenciatura en Filosofía y Teología.
El P. Carlos inauguró el evento con un discurso dirigido a los graduandos, profesores, familiares y demás miembros de la comunidad académica. Allí enfatizó que “la grandeza de Dios, la riqueza inagotable de la Revelación y el constante progreso del conocimiento humano nos recuerdan que el camino hacia la verdad nunca termina. El título que reciben hoy no es un punto de llegada, sino una etapa: no otorga un conocimiento definitivo, sino una sed de conocimiento que perdurará toda la vida.” Además, indicó que “evangelizar la cultura significa precisamente esto: extender la mano y renovar desde dentro los criterios de juicio, los valores, las líneas de pensamiento y los modelos de vida de nuestro tiempo, allí donde la cultura nace y se transmite: en la familia, en la educación, en los medios de comunicación, en el mundo del arte, la literatura y la música, en la política y el derecho, en la economía y los negocios. Para ello, la buena voluntad por sí sola no basta: se necesita una sólida formación intelectual, capaz de comprender el mundo y dialogar con él.”
Evangelizar la cultura significa precisamente esto: extender la mano y renovar desde dentro los criterios de juicio, los valores, las líneas de pensamiento y los modelos de vida de nuestro tiempo, allí donde la cultura nace y se transmite
Posteriormente, entregó personalmente los diplomas y las medallas a los alumnos, compartiendo así un momento muy significativo con cada uno de ellos.








Al concluir el acto, y tras la tradicional fotografía de grupo frente al edificio del Ateneo, el P. Carlos se trasladó al Colegio Internacional, donde presidió y predicó en la Santa Misa junto a la comunidad. Finalmente, acompañó a los graduados en el almuerzo organizado en su honor.












