Este sábado 2 de mayo fue un día muy especial: la Iglesia cuenta con 16 nuevos sacerdotes legionarios de Cristo. La ceremonia se llevó a cabo en la Basílica de San Pablo Extramuros en Roma y fue celebrada por Monseñor Juan Vicente Córdoba, obispo de la Diócesis de Fontíbón en Bogotá, Colombia.
Dieciséis legionarios de Cristo, originarios de Argentina, Brasil, Colombia, Chile, México, Panamá y Venezuela, fueron ordenados sacerdotes este sábado 2 de mayo en la basílica de San Pablo Extramuros, en Roma —fundada por el emperador Constantino en el siglo IV sobre la tumba del apóstol Pablo—. La celebración fue acompañada por un coro de seminaristas y consagradas, así como por la flautista coreana Mihi Kim.
La ceremonia fue presidida por Mons. Juan Vicente Córdoba, S. J., obispo de la diócesis de Fontibón, localidad ubicada en Bogotá, Colombia. Asistieron más de 210 legionarios de diversas partes del mundo, además de familiares, amigos y miembros del Regnum Christi.
La celebración eucarística inició puntualmente a las 10:00 a. m. (hora de Roma), dando apertura a uno de los momentos más significativos para los nuevos sacerdotes, tras más de una década de formación.Es un momento inolvidable como lo indica el P. Daniel Fernández Díaz del Castillo, L.C., de Colombia, uno de los neosacerdotes: “Dios es grande, hay muchas emociones. Dios me ha dicho todo”. En la misma línea, el nuevo sacerdorte legionario, padre Patricio Bringas, originario de México, la felicidad es la emoción que caracteriza este momento: “feliz, muy feliz, no encuentro otra palabra para este momento”.
Por su parte, el recién ordenado padre Jorge Leaños, L.C., relata que su inquietud comenzó a los ocho años luego de conocer a un sacerdote legionario de Cristo, experiencia que lo dejó marcado para iniciar su camino vocacional: “Mi inquietud vocacional comenzó desde muy pequeño cuando, a los ocho años, conocí a un padre legionario. Su forma de ser, su testimonio y alegría me impactaron profundamente y, por primera vez, me imaginé a mí mismo en una vocación así”
“Dios es grande, hay muchas emociones. Dios me ha dicho todo”. P. Daniel Fernández Díaz del Castillo, L.C.
Miles de personas acompañaron este momento, encabezados por las familias de los sacerdotes, quienes en sus rostros, abrazos y aplausos daban a conocer su emoción, alegría y orgullo, muestra de su generosidad con la Iglesia y el mundo al apoyar la vocación de cada uno de sus hijos, hermanos, sobrinos, nietos.





En su homilía, Mons. Juan Vicente Córdoba, S.J., indicó que como enseña el Concilio Vaticano II en Presbyterorum Ordinis, “los presbíteros ejercen su sagrado ministerio principalmente en el culto eucarístico o sinaxis, donde actuando en la persona de Cristo y proclamando su misterio, unen las oraciones de los fieles al sacrificio de su Cabeza” (PO, 2). De esta forma, destacó, “si toda la Iglesia vive de la eucaristía mucho más la existencia sacerdotal debe tener, vivir y encarnar la forma y manera de ser eucarística, es decir, dar la vida por las ovejas como buen pastor, y que no se pierda ninguna.”
“Su consagración a partir de hoy se vuelve “vida sacerdotal” la de Jesús Buen Pastor, que habita en ustedes y se vuelve amor que perdona al pecador, que busca al que está perdido, que se desgasta por las personas que le son confiadas, que se multiplica y se hace fecundo en la acción apostólica, que se vuelve consuelo para los que sufren y están heridos por la vida, que no desampara nunca a los pobres, que busca con empeño la santidad para hacerse más capaz de reflejar el corazón de Dios en el mundo.”
Además, aprovechó para encomendar a los nuevos sacerdotes: “Que los acompañe en este camino y en esta misión la Virgen María, Nuestra Señora de Guadalupe, Reina de los Apóstoles, a quien los consagro, y a quien pido se acojan como los apóstoles en su labor evangelizadora. Que ella sea su consuelo, motivación y gracia en su vida y en su ministerio.”
Al finalizar, toda la basílica fue un solo aplauso en medio del encuentro entre los neo sacerdotes y sus seres queridos, un momento conmovedor y que llena de ilusión: no están solos, tienen a Dios, sus familias y a todos sus hermanos legionarios orando por ustedes y su misión sacerdotal.
Para ver el albúm de fotografías:
Si quiere revivir este maravilloso momento, visita nuestro canal web:
El camino formativo de los legionarios de Cristo tiene una duración aproximada de 12 años antes de ser ordenados sacerdotes. Las claves de su preparación y formación como institución de la Iglesia están recogidas en el documento Ratio Institutionis y titulado «Christus vita vestra».
Al final del año 2025, la Congregación de los Legionarios de Cristo, fundada en 1941, está presente de manera estable en 23 países. Está organizada en 9 territorios y 2 delegaciones. Cuenta con 10 sedes de gobierno general o territorial, 95 comunidades de apostolado, un filosofado, 1 teologado, una comunidad de sacerdotes estudiantes en Roma, una residencia sacerdotal en México, un centro de humanidades en Estados Unidos, 5 noviciados y 7 centros vocacionales.
Cuenta además con un Seminario Pontificio Internacional en Roma y un Seminario Interdiocesano e Instituto Teológico en São Paulo, Brasil.













