En el marco del 135.º aniversario de la encíclica Rerum novarum, el papa León XIV presenta su primera encíclica, Magnifica Humanitas, una reflexión sobre la doctrina social de la Iglesia en tiempos de inteligencia artificial y transformación digital.
En un contexto marcado por el avance acelerado de la inteligencia artificial, donde la dignidad humana puede verse amenazada por la concentración del poder tecnológico y nuevas formas de deshumanización, el papa León XIV recuerda el “deber urgente” de seguir siendo profundamente humanos.
Frente a una época atravesada por la polarización, la violencia y una creciente “cultura del poder”, en la que la guerra vuelve a presentarse como instrumento de la política internacional, el Pontífice advierte sobre la necesidad de que el progreso tecnológico no haga retroceder el corazón humano.
En su encíclica Magnifica Humanitas, el Papa invita a promover un desarrollo científico y digital guiado por la ética, la dignidad de la persona, la justicia y la paz, poniendo siempre a la humanidad en el centro. Además, hace un llamado a custodiar “una magnífica humanidad habitada por Dios”, promoviendo una cultura centrada en la verdad, la dignidad del trabajo, la justicia social y la paz. Ante los desafíos de la era tecnológica, advierte sobre los riesgos de una inteligencia artificial sin criterios éticos y propone poner nuevamente a la persona humana en el centro del desarrollo.
La encíclica también invita a desarmar la inteligencia artificial aplicada a fines bélicos, superar la lógica de la “guerra justa” y fortalecer el diálogo, la cooperación internacional y el multilateralismo como caminos para construir una paz duradera.

El documento advierte que la humanidad vive una transformación histórica en la que la tecnología ofrece grandes oportunidades para el progreso, pero también riesgos como la deshumanización, la manipulación y el aumento de las desigualdades. Frente a ello, el Papa llama a impulsar una ética que ponga a la persona en el centro.
Finalmente, la encíclica subraya la responsabilidad de gobiernos, empresas, científicos y educadores para asegurar que la innovación tecnológica esté guiada por principios humanos, sociales y espirituales.
El sitio web de la Santa Sede ha publicado la encíclica en más de ocho idiomas.
Créditos fotográficos: @VaticanMedia












