El padre Cipriano Sánchez, L.C., recibió un Doctorado Honoris Causa, la máxima condecoración que una institución universitaria otorga, en reconocimiento a su trayectoria, su labor por el humanismo y la ética a favor de la sociedad.
El pasado mes abril de 2026, la Universidad Hebraica de México entregó al Dr. Cipriano Sánchez García, L.C., en ese momento rector de la Universidad Anáhuac México, el Doctorado Honoris Causa, el máximo reconocimiento que otorga una institución por “Su obra intelectual, su vocación pastoral y su defensa del humanismo cristiano que lo han convertido en una de las voces más influyentes en temas de identidad, familia y ética social”.
Durante el solemne acto académico, en el que también se destacó con la misma condecoración al Lic. Marcos Metta Cohen, empresario, dirigente comunitario y filántropo, el Dr. Alejandro Daniel Spiegel, rector de la Universidad Hebraica, resaltó las trayectorias de los homenajeados, cuyo compromiso compartido busca transformar vidas a través del pensamiento y el servicio.
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La ceremonia de investidura inició con la procesión académica conformada por distinguidas autoridades, así como por miembros del Comité Ejecutivo y del Consejo Directivo, seguidos de los homenajeados, quienes representan los valores que inspiran el quehacer universitario: ética, responsabilidad social, pensamiento crítico y compromiso humanitario.

La ceremonia contó con la presencia del Presidium, integrado por Dr. Alejandro Spiegel, Rector de la Universidad Hebraica; Ing. Daniel Saadia, Presidente del Consejo Directivo; Lic. Isaac Metta, Presidente del Comité Ejecutivo; Sr. Alberto Nehmad, Presidente del Comité de Amigos; Dr. Daniel Fainstein, Decano de Estudios Judaicos, y por el Lic. Alberto Romano, Presidente del Comité Central de la Comunidad Judía de México. | Fotografía: Universidad Hebraíca de México
Este evento, que celebra legados que trascienden generaciones, dio paso a la lectura de la Laudatio a cargo del Lic. Isaac Metta, presidente del Comité Ejecutivo, donde destacó los méritos por los cuales el Consejo decidió otorgarle este grado, resaltando la trayectoria del Dr. Cipriano Sánchez García, L.C., sacerdote, filósofo, académico y formador de comunidades, así como su contribución para integrar la fe y la razón como ejes fundamentales del pensamiento actual.
Tras la entrega de los símbolos correspondientes a la investidura, el rector de la Universidad Anáhuac México indicó que este grado académico simboliza el paso de la sospecha al encuentro entre tradiciones, definiéndolo como un acto de confianza y amistad antes que un reconocimiento individual.
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En su alocución, el P. Cipriano recordó que la Anáhuac México es la verdadera recipiendaria del doctorado, institución que dijo: “ha construido, con cuidado y fraternidad, un sólido vínculo con la comunidad judía a lo largo de los años”. Al respecto, señaló que el hecho de que dos universidades construidas sobre tradiciones diferentes se reconozcan mutuamente no es un gesto diplomático, sino un acto de civilización.
“Recibir este honor de la Universidad Hebraica en México tiene para mí un significado muy profundo. Vengo de una tradición católica y, precisamente por eso, lo vivo como un gesto de confianza entre tradiciones que, durante siglos, aprendieron a pasar de la sospecha al encuentro, del recelo al diálogo, de la distancia a la amistad”, agregó.
De igual modo, consideró que el Doctorado Honoris Causa pone en el corazón tres palabras: encuentro, estudio y servicio. Encuentro, porque la tradición judía ha convertido la mesa del hogar, la sinagoga y la escuela en lugares donde se aprende a preguntar; estudio, porque la universidad existe para honrar la inteligencia humana; y servicio, porque no estudiamos solo para saber más, sino para servir mejor.

Fotografía: Universidad Hebraíca de México
Finalmente, el Dr. Cipriano Sánchez García, L.C., se pronunció porque el doctorado no fuese solo un punto de llegada, sino un nuevo punto de partida. “Este doctorado es un compromiso para trabajar por un futuro compartido entre nuestras instituciones: más espacios de diálogo entre profesores, proyectos conjuntos, iniciativas donde nuestros estudiantes puedan convivir, discutir y aprender juntos”, aseveró.
Por su parte, el Lic. Marcos Metta Cohen indicó durante su discurso que el Doctorado Honoris Causa, más que un punto de llegada, es un eslabón en una cadena que sus antepasados comenzaron a forjar y que les corresponde a las nuevas generaciones seguirlo forjando.
“Recibo esta distinción con profunda emoción, pero debo decirlo con honestidad: honores como este no se limitan a celebrar lo recorrido, nos confrontan con una pregunta más exigente: ¿Qué estamos dispuestos a seguir construyendo a partir de aquí?”, agregó.
La ceremonia de investidura concluyó con el mensaje final del Dr. Daniel Fainstein, decano de Estudios Judaicos, y el cierre oficial por parte de la maestra de ceremonias.
Con información de la Universidad Anáhuac.












